Como músicos y docentes, trabajamos desde hace varios años con niños pequeños.

Jugando con los chicos aprendimos a “abrir el juego”, a experimentar, a transformar la experiencia musical en una vida. Sonidos, imágenes, palabras, paisajes infinitos, otros mundos posibles.

En nuestro trabajo lo espontáneo es el punto de partida hacia nuevos descubrimientos, intentando propiciar un espacio de libertad, desde el placer por escuchar y hacer música.

¿Qué música? Música que investiga las formas de composición, arreglos, matices, armonías, ritmos, buscando riqueza para la experiencia poética de la infancia.